Sobre mí
Llevo años trabajando con sistemas que crecen, cambian y envejecen. Entornos donde las decisiones técnicas nunca son neutrales y donde el contexto importa mucho más que el diagrama.
Quizá porque crecí en una isla pequeña, desconfío de las soluciones que prometen crecer sin coste. En un territorio acotado aprendes pronto que los recursos son finitos, que las consecuencias de lo que construyes son visibles y que la sostenibilidad no es una palabra de moda, sino la única forma de que las cosas perduren.
Por eso no entiendo el diseño como una fase que termina, sino como algo que debe resistir el contacto con la realidad. Busco la simplicidad para que quien venga detrás no tenga que descifrar, solo continuar, y trato de leer las decisiones de otros sabiendo que, en sistemas complejos, el contexto pesa más que la intención inicial.
No escribo aquí para enseñar, ni para convencer, ni para vender un método infalible. Tampoco escribo desde la barrera, sino desde dentro de los problemas.
Lo hago en este dominio porque es un espacio que no depende de un cargo, de una empresa ni de una tendencia de mercado. Es un lugar para pensar con calma y ordenar las ideas, incluso cuando mis responsabilidades cambien.
No sé qué rol tendré dentro de unos años. Sí sé que seguiré trabajando con decisiones imperfectas y tratando de entender sistemas que no admiten respuestas simples.
Este sitio existe para pensar sobre eso.